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Cómo conservar el marisco en casa

Llegan días de mesas rebosantes de comida de todo tipo. Y no sólo eso. Sino que son días de dudas al comprar y el temor a quedarnos cortos: “¿será suficiente?”, “echo un poco más por si acaso”. Y seguro que sobra de casi todo. Y aunque el marisco sea de lo más solicitado, por la misma razón que se compra de más, puede ser que sobre y nos interese conservarlo lo mejor posible. Así que aquí van unos consejos para que podamos disfrutar de buen marisco siempre en las mejores condiciones.

Cuándo cocinar el marisco

Algo clave para la conservación del marisco fresco es el tiempo que está sin cocinar. En Olémarisco siempre decimos que lo ideal es cocinarlo o cocerlo lo antes posible.

Cuantas más horas pase el marisco sin cocinar, más características pierde, como su sabor, su textura… Por eso recomendamos cocinarlo o cocerlo el mismo día que se adquiere o, como mucho, al día siguiente.

¿Todo el marisco requiere la misma conservación?

No. Según el tipo de marisco, éste requiere un tipo distinto de conservación. Por ejemplo, los bivalvos (mejillones, berberechos, almejas, navajas…) es conveniente dejarlos en su malla y que ésta esté bien apretada para evitar que se abran.

Los grandes mariscos (buey de mar, bogavante, centolla, etc) se pueden conservar bastante bien 4 o 5 días en el frigorífico si los tapamos con un paño húmedo para que no se resequen y si los hemos adquirido frescos o incluso vivos. En cambio, si los compramos ya cocidos, además de taparlos con un trapo húmedo, es recomendable consumirlos antes de un par de días para disfrutar de toda la textura y sabor.

Nuestra gran gamba de Huelva y los langostinos también se conservan varios días cubiertos con un paño húmedo en el frigorífico. Y si te preguntas si los puedes congelar una vez cocidos, la respuesta es sí.

Hay que prestar especial atención a las cigalas, que es un marisco muy delicado y para su conservación es mejor hacerlo en un recipiente con agua y mucho hielo, ya que este producto pierde muy rápidamente sus propiedades si no lo conservamos bien.

¿Y si hemos comprado el marisco congelado?

Pues como hemos dicho antes, hay que consumirlo antes de dos días para que no pierdan textura y sabor. Pero en este caso hay que prestar especial cuidado a la hora de descongelar el marisco. Nunca hacerlo de forma “agresiva”; es decir, no descongelarlo demasiado rápido.

¿Cómo lo puedes descongelar? Puedes usar agua tibia, el mismo microondas o simplemente, y el mejor método de todos, meterlo en la nevera 36 o 24 horas antes de consumirlo. De esta forma, el marisco se descongela de forma más pausada y tiende a perder menos sus propiedades.

En resumen

Esperamos que estos consejos te sirvan para conservar el marisco, pero lo más seguro es que no sobre, ya que comer marisco es empezar y no acabar.

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